‘Ashes’, el nuevo álbum de Quintana Dead Blues eXperience.

Desde Burdeos, Francia, Quintana Dead Blues eXperience regresa con Ashes, un nuevo álbum crudo e implacable que se lanzará el 26 de junio de 2026. Con raíces en el blues-rock-stoner-alternativo , el grunge y el rock’n’roll minimalista, el proyecto del veterano Piero Quintana bebe de ambos lados del Atlántico, en algún punto entre la contundencia de Sabbath, la abrasión de Nirvana y la tradición francesa de dúos como The Inspector Cluzo , Trust y Les Thugs. Después de décadas rondando los márgenes del rock’n’roll, desde las primeras bandas de los 90 hasta años en solitario como un demoledor de un solo hombre, Quintana regresa ahora con el respaldo del baterista Adrien Schiavone como un dúo minimalista y potente. El resultado es más pesado, más suelto y mucho más volátil, un disco que se inclina por el instinto sobre la perfección y mantiene todo al límite del control.
Escrito y grabado durante tres días en enero de 2026 en Silver Recordings en Bilbao, España, el álbum captura esa intensidad en tiempo real. Producido, grabado y mezclado por Martín Guevara de CAPSULA, las sesiones se grabaron casi en su totalidad en directo, con una separación mínima y sin red de seguridad. Se puede escuchar en la fuga de sonido, en el tira y afloja entre los instrumentos, en los momentos en que las cosas amenazan con descarrilarse pero no lo hacen. El trabajo de guitarra de Quintana es denso, saturado e inquieto, mientras que su voz, menos procesada que antes, se presenta expuesta en la mezcla, cargando con todo el peso de las canciones sin disimulo. Temas como «Spell on Me» y «Wild as Fire» se mueven con una especie de impulso de fuerza bruta, riffs que se adhieren y arrastran, ritmos que se sienten más cercanos al impacto que al groove. «Still Haunted» se inclina hacia una tensión más oscura y espaciosa, mientras que su versión de «School» lleva a Nirvana a través de una lente más pesada y abrasiva. Tiene algo de físico, como salir de una habitación abarrotada al aire frío de la noche, con el sudor aún pegado al cuerpo y los oídos zumbando.
Debajo de todo ese volumen, se esconde algo más humano entre las grietas. Una honestidad desgastada, fruto de años dedicados a perseguir el sonido sin concesiones. Quintana siempre ha trabajado al margen de los focos, pasando por proyectos, ciudades y etapas sin asentarse. Casi se pueden imaginar esos momentos intermedios, hojeando discos polvorientos con una chaqueta de cuero desgastada, persiguiendo un sonido que nunca se queda quieto. Quintana Dead Blues eXperience no limpia las cosas, sino que se adentra aún más en el caos. Ashes es potente, físico e inmediato; un disco que sacrifica el pulido por el impacto y sale fortalecido por ello.
