PROYECTO PUNIK PRESENTA ‘AYAMONTE’
Tras la publicación de sus dos EPs, “Canciones para guerra y baile” y “Canciones para experimentar”, y su reciente single “Colombia” , el productor navarro escondido bajo el alias de “Proyecto Punik” sigue presentando nuevos singles en su particular faceta de “electrónica de autor” recorriendo diversos estilos y facetas de la misma con su personal mirada.
Su nuevo single “Ayamonte” constituye un nuevo capítulo en su universo sonoro donde el territorio se transforma en estructura musical.
Tras el reciente lanzamiento de “Colombia”, inspirado en los paisajes del Parque Tayrona, el proyecto continúa desarrollando su particular cartografía electrónica con una nueva localización: la frontera entre España y Portugal.
Inspirada en una estancia en Huelva, “Ayamonte” convierte el paisaje en narrativa sonora. Con una duración de 5:12, la pieza se construye de forma progresiva: una intro orgánica abre el espacio hasta que un bombo a negras establece un pulso constante que atraviesa toda la composición. A partir de ahí, las capas evolucionan con precisión, generando una tensión sostenida y envolvente.
El mantra “vamos a cruzar a Portugal” aparece y desaparece a lo largo del tema, transformándose en distintas voces que se integran en la textura sonora. Más que un estribillo, funciona como una idea en movimiento: cruzar como metáfora de tránsito, posibilidad y desplazamiento.
Lejos de una estructura de club convencional, “Ayamonte” se sitúa en un terreno más experimental y cinematográfico, apostando por la inmersión y el desarrollo antes que por el impacto inmediato.
PROYECTO PUNIK
Proyecto Punik, continúa consolidando un discurso artístico propio dentro de la electrónica contemporánea. Tras sus dos EPs, Canciones para guerra y baile, donde exploraba una faceta más cruda y cercana al punk electrónico, y Canciones para experimentar, centrado en un enfoque más libre y cinematográfico, el proyecto ha ido ampliando su lenguaje sonoro hacia territorios más conceptuales.
En sus últimos lanzamientos, cada composición funciona como una localización dentro de un mapa imaginario, donde el espacio físico se traduce en ritmo, textura y narrativa. Con “Ayamonte”, Proyecto Punik reafirma esta línea creativa, convirtiendo las fronteras en sonido y el viaje en estructura musical.
