Los Mollys estrenan ‘Estar Solo’ de su primer álbum «No Puedo Odiarte»

Con un concepto marcado por el Garage Rock Revival, Los Mollys presentan “Estar Solo”, single crudo y emocional que explora uno de los miedos más universales: la soledad. La canción se construye desde una reflexión íntima sobre las relaciones que nacen no desde el amor, sino desde el temor a estar solo.
El tema habla de haber estado con alguien que luego terminas odiando, no por lo que esa persona fue, sino por lo que uno mismo no quiso enfrentar: la propia soledad. Es el reconocimiento de que muchas veces se permanece en vínculos vacíos solo por miedo al vacío interior, convirtiendo la compañía en una forma de evasión más que de conexión real.
A nivel creativo, “Estar Solo” se inscribe en la lógica que define todo el álbum “No Puedo Odiarte”: una vuelta a los orígenes de la banda y a la música que los unió desde el comienzo. El proyecto se inspira directamente en el espíritu de “Is This It” de The Strokes, disco que motivó a la banda cuando recién se formaron, junto a la idea de trabajar de la forma más orgánica y honesta posible: canciones armadas colectivamente en la sala de ensayo, grabaciones en vivo, sin parches ni overdubs, privilegiando la energía real por sobre la perfección técnica. En lo lírico, el relato nace desde las reflexiones y vivencias personales de Vifonk y Chris, autores de las letras del disco.
El proceso de grabación fue tan radical como coherente con la propuesta estética: todo el álbum fue grabado en un solo día. Durante la mañana, la banda tocó el disco completo de principio a fin, grabando en una sola toma en vivo; por la tarde se registraron las voces. El trabajo se realizó en Variable Records, bajo la producción, grabación, mezcla y masterización de Alejandro González Vargas, guitarrista de la banda, quien además debió configurar toda la microfonía, pruebas técnicas y dejar la grabación corriendo mientras interpretaba el disco junto al resto del grupo.
En lo sonoro, “Estar Solo” y el álbum completo se nutren de influencias compartidas como The Strokes, The Libertines, Arctic Monkeys y Yeah Yeah Yeahs, sumadas a las referencias individuales de cada integrante, dando forma a un sonido crudo, urgente y auténtico, propio del garage rock moderno.
